miércoles, marzo 22, 2006

Lilith y la Lamia griega.


¿Cómo se produce la transformación iconográfica de la Lilith sumeria a la Lilith hebrea y cristiana concebida como un ser demoníaco? Las influencias asirias durante la segunda mitad del II milenio a.C. ya alteraron la iconografía de la Lilith sumeria, obviando su vinculación con los ritos sexuales asociados al culto a la diosa Ishtar. Durante los últimos decenios de dominación asiria se puso fin a los ritos sexuales celebrados en el templo, eliminando así el sacerdocio femenino e imponiendo una religión marcada por la fuerte presencia de dioses masculinos que simbolizaban y reforzaban la imagen de un poder político centralizado exclusivamente en hombres de estirpe real.
El afianziamiento de un sacerdocio únicamente masculino y el declive del culto a la diosa Ishtar despojó a Lilith de su aureola semidivina, y pasó a ser representada como una figura demoníaca a la que se atribuían la muerte prematura de los bebés recién nacidos y los abortos naturales. Lilith deja der ser la imagen de la fertilidad para estar vinculada a la esterilidad y las muertes de los neonatos, una iconografía que recuperará el Talmud hebreo y los escritos bíblicos.
Pero antes de abordar la concepción que hebreos y cristianos mantenían de Lilith, debemos analizar brevemente la imagen que de ella adoptan los griegos. El aspecto negativo que los asirios impusieron a Lilith ya está plenamente asentado entre los griegos quienes la identifican con Lamia (derivación del nombre sumerio Lamastu), un ser malicioso y equiparable a las estriges y las empusas, todos ellos demonios femeninos. En la leyenda, Lamia era hija de Poseidón y de Sibilia reina de Libia. Lamia se había atraído con su belleza el interés del dios Zeus con quien engendró varios hijos, hasta que Hera, esposa de Zeus, lo descubrió y tomó venganza obligándola a devorar a sus propios vástagos y ser condenada a no poder cerrar sus ojos de tal forma que siempre estuviera obsesionada con la imagen de sus hijos muertos. Pero Lamia, en vez de acudir a Zeus y pedir su protección huyó, y éste terminó por renegar de ella aunque le otorgó el don de poder extraerse los ojos para así descansar.
Lamia no había pasado la prueba que la voluntad de los dioses habían dispuesto y, presa del dolor, fue transformándose en un ser nocturno dotado de extremidades marinas, posiblemente debido al caracter acuoso heredado de su padre Poseidón, dios del mar. Lamia, sintiendo envidia de otras madres, devoraba a los hijos de éstas para alimentarse de su sangre y maldecir la vida a la que había sido condenada.
La iconografía griega solía representar a Lamia como una mujer con extremidades de serpiente marina y pechos y rostro de mujer. Esta representación, que se acerca más a la iconografía hebrea y cristiana de Lilith que a la imagen sumeria que comenté en la entrada anterior, evolucionará hasta mostrarnos una Eva primigenia que determinará la Génesis bíblica y las bases del Talmud hebreo.

14 comentarios:

Luunna dijo...

Lilith gracias por pasar por mi blog, tus comentarios como siempre acertados, y tu estilo lo reconoceria con los ojos cerrados
Un abrazo TKM...tu sabras porque lo digo.
Luunna

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Y Usted me deja sin palabras, adorable Lilith!!!

Todo lo mejor para Usted, Maravillosa Señora de todas las Palabras.

jessica_luna_púrpura dijo...

oye! yo encantada de seguirte leyendo
y gracias por la visita ;)

CadávEr Muerto dijo...

¿Dónde están las hijas de Lilith? Viven la vida loca... eso es chido. Con eso de que las niñas buenas van al cielo y las niñas malas van a donde quieren... no me asombraría. Saludos.

Intrépida dijo...

Vaya Vaya! que buen blog este. Reconozco que en algún momento me confundí, pero bueno, que mito, leyenda, o dato histórico no confunde?
Muchos saludos

J.Álvarez dijo...

Mmm...! Muy buena esta página recién creada! :) Estaremos al tanto a ver q nuevos milagros oscuros se generan akí. HASTA PRONTO.

Cazadora de almas dijo...

Ummm! Buenisima la historia. Me ha encantado leerte, seguiré visitandote!

Besitos!

Isthar dijo...

Qué gran descubrimiento encontrarte :)

Una de mis pasiones es la mitología, así que a parte de algunas cosas que sí conocía, me ha encantado refrescar y descubrir otras nuevas.

Y gracias por las bellas palabras de Walt Whitman que me dejaste :)

K. dijo...

qué extraordinaria información, tan excitante para la imaginación, y tan seductora... las diosas antiguas, te hablan...

La Revolución de las Costillas dijo...

Vengo a descubrirte Lilith. Solo ahora me entero de tu existencia. Espero más datos.

Saludos!

Gwiyath dijo...

Encantada de leerte, Lilith, desde luego. Mi blog andará despacito, pero me doy cuenta de que tu blog será de obligada referencia.

Por cierto, no puedo evitar pensar en las sirenas cada vez que pienso en Lamia, ¿no crees?

Un beso grande.

Evana dijo...

Estoy encantada de haberte leído. Gracias.

¡Saludos!

Colibrí Lillith dijo...

Muy buen escrito! Aunque conocía la historia de Lamia, no la acostumbraba a relacionar con Lilith, sinó que más bien conocía su relación con los vampiros (lo de chupar la sangre de los hijos, etc.)

Y como aportación, John Keats tiene una poesía llamada La belle dame sans merci, que cuenta la historia de Lamia ambientada en la época medieval. Pintores como Waterhouse pintaron Lamias a partir de la imagen que daba este poema.

Vaya, no sé cómo he pasado tanto tiempo sin leerte ;)

Anónimo dijo...

La mitologia fue pasada como atractivas historietas con personajes simbolicos....en si Lilith es la ilusion que nubla el recuerdo de Adan para dejar de valerse de sus cualidades divinas. Adan-Eva= Tierra que vive, Eva igual tiene sinonimo con respirar, Lilith es la oscuridad que pasa a ser como la firewall que impide al ser divino valerse del poder de los dioses. Pues a esta tierra se viene a experimentar sin hacer trampa. Isaias 34 habla como al embriagar en los altos cabezos su espada el recuerdo descendera sobre Edom (tierra, rojizo, suelo, coccis) y hasta lilith reposara.