lunes, junio 19, 2006

La demonología en el Medievo

Aunque ya mencioné algunos aspectos de la demonología vampírica en anteriores entradas, hoy me voy a centrar uno de los temas más fascinantes de la Edad Media: la demonología centrada en la creencia en el demonio como fuente de todos los males que no pueden ser explicados desde un punto de vista racional. ¿Cuando y cómo surge la demonología?, ¿Qué o quién es el demonio?, ¿Cual es su origen?

La sociedad de la Edad Media se caracterizaba por una fuerte sacralización de la vida cotidiana; cualquier actividad estaba mediatizada por la religiosidad, derivada de las normativas eclesiasticas, desde el tiempo de ocio hasta el nacimiento de un niño o la muerte de un individuo. Pero junto a esa constatación de que la divinidad estaba presente en cada momento de la vida diaria, encontramos también una creencia progresiva en el demonio, en su presencia constante junto a los hombres para hacerles caer en el pecado y arrastrales a la condenación eterna.

Esta creencia en el demonio se extiende por Europa a partir de los siglos XI y XII, pero será en el siglo XIV, a tenor de los profundos movimientos de reforma de la iglesia y en medio de las sangrientas guerras de religión, cuando se llegó al proceso de diabolización del mundo, cuando la demonología (afirmación de la existencia del demonio) se transformó en demonolatría (adoración del demonio). Será en los siglos XIV y XV cuando los tratados de demonología inunden Europa; las publicaciones en Alemania en la segunda mitad del siglo XVI superaron los 230.ooo ejemplares, y en Francia, en esa misma época aparecieron multitud de escritores que testimoniaban el inmenso poder del demonio, entre ellos ilustres personajes como J.Bodino y A.Paré.

Así pues, el demonio constituía una verdadera obsesión para los hombres y mujeres de la Edad Media y Moderna. El demonio era el punto de referencia al que se acudía para explicar todo aquello que carecía de una explicación racional, desde condiciones climatológicas adversas que causaban naufragios y destruían cosechas hasta el padecimiento de enfermedades y el nacimiento de niños con deformidades físicas. La imagen del demonio se asociaba a animales tales como machos cabríos, sapos, cerdos negros, lobos y gatos, y a figuras humanas de aspecto lúgubre y rasgos grotescos, unas imágenes alimentadas por las descripciones de predicadores y teólogos que alimentaron la imaginación popular y la inspiración de los artistas que dieron forma plástica a este imaginario. Pero, ¿qué o quién es el demonio?

En las sucesivas traducciones del Antiguo y Nuevo Testamento realizadas en el mundo antiguo, la transcripción de las palabras arameas al hebreo, al griego y después al latín sufrieron algunas variaciones. El supremo enemigo del Dios cristiano fue denominado primero con el término hebreo "Satán" y posteriormente con el término griego "diabolos", hasta que con el tiempo ambos vocablos acabaron equiparándose y se extendió el uso del término "diablo o demonio" para designar ya no sólo a Satán sino también a sus acólitos haciendo así referencia a cualquier ser causante de mal. Será esta denominación de "diablo o demonio" la que se utilize en el Concilio de Toledo (siglo V) para legalizar el concepto religioso de la personificación del mal.

Según la tradición cristiana, los demonios son seres espirituales creados por Dios que se rebelaron contra su creador a través del pecado, pero ¿qué pecado? Tradicionalmente se han barajado cuatro hipótesis para explicar el pecado de Satán: En primer lugar, según una teoría difundida en los primeros años del cristianismo en el texto apócrifo El libro de los vigilantes, se le atribuye un pecado sexual cometido con Lilith por el que se engendran monstruos y demonios. Una segunda versión, transmitida en otra obra apócrifa, La vida de Adán y Eva, implica un pecado de desobediencia que transformó a varios ángeles en demonios, siendo ésta la versión que después recogería el Corán. Una tercera hipótesis sostenida por padres de la iglesia como Hildebrando, Alberto Magno o Duns Scoto mantiene que Satán era el ángel más bello de la creación lo que le llevó a cometer un acto de orgullo frente a Dios. Por último, Tomás de Aquino mantiene la tesis del pecado de la soberbia según la cual el ángel que creyó ser igual a Dios cometió un pecado tan grande que Dios le castigó a él y a todos los demás ángeles que le habían creído convirtiéndolos en demonios.

Lo cierto es que sea cual fuera el pecado que cometió el ángel caído, algunos de los interrogantes que se formulaba el hombre medieval eran ¿cuántos demonios existen en el mundo?, ¿cuáles son sus poderes?, ¿dónde habitan?, ¿por qué dominan a los hombres bajo la forma de posesiones?, ¿qué papel juegan en los casos de brujería? A estos y otros interrogantes intentaré dar respuestas en siguientes entradas.

8 comentarios:

Cazadora de almas dijo...

Interesante, me gustó mucho leerte. Yo no creo que el demonio posea a nadie, mucha gente lo es y nada más. Tal y como está el mundo, hay millones de demonios sobre la tierra de carne y hueso...

Besitos!

Lilith dijo...

Hola cazadora de almas.
Yo no creo en la existencia del demonio y, por tanto, tampoco creo en las posesiones demoníacas. Sé que es difícil entender las razones por las que en la Edad Media la gente vivía absolutamente condicionada y mediatizada por el constante acecho de seres diabólicos, pero la mentalidad colectiva de aquella época vivía la religiosidad con una gran intensidad.
Es imposible comprender la mentalidad de aquella época desde nuestra perspectiva actual y es necesario hacer una abstracción y desenvolvernos de nuestros conocimientos empíricos y racionales para situarnos en el lugar de las gentes del Medievo.
Sé que muchas de sus creencias y temores pueden causar risa pero aquellos siglos de guerras de religión y conflictos internos en el seno de la iglesia convirtieron la demonología en el gran temor colectivo, un ejemplo claro es la constante persecución de supuestas brujas y hechiceras, un tema que analizaré en posteriores entradas.
Sólo la llegada de la Ilustración rompió la tradición de esas creencias abriendo un nuevo conocimiento centrado en la razón y el empirismo como nuevas formas de conocimiento, relegando la religión en favor de la ciencia.

Putobecario dijo...

Pues yo conozco un demonio con mentalidad del medievo, bueno, seguro que todos lo conocéis se llama...
El demonio en la Edad Media fue utilizado para justificar muchas barbaridades, para dominar mediante el terror, para extorsionar.El demonio es , por tanto,un símbolo de la incultura general de aquella época, creer en estos dias en la figura del demonio es aceptar todo lo que se hizo "para luchar contra él" en la Edad Media y eso es un síntoma de falta de conocimientos.

K. dijo...

solamente quería saludar :-)
El demonio me ha traído de regreso :-P
Voy a leer con calma tu tesis,

besos.

Colibrí Lillith dijo...

Interesante introducción a la demonología en el medievo. La verdad, conocía la obsesión por el demonio y, en cierto modo, imaginaba los orígenes de su "existencia", pero me ha sorprendido mucho esto a lo que has llamado "demonolatría", "adoración al demonio". ¿De veras existían adoradores del demonio? ¿Bodino era uno de ellos? Bueno, no resulta tan extraño que a raíz de unas creencias salgan otras contradictorias, lo sorprendente es que las contradictorias fuesen tan aceptadas como para publicar tantos ejemplares "alabando" la figura del demonio, ¿no?

Siempre he encontrado muy contradictoria la imagen de Dios y Satán. Quiero decir que si Dios es perfecto y todo lo que hace es perfecto, ¿qué necesidad tiene de dejar libre a un personaje tan malévolo como el demonio? ¿Falló? ¿Se equivocó? ¿Significa eso que no es perfecto?

Bueno, espero seguir leyendo sobre el tema en tu blog ^^

Saludos y sigue así

ANUBIS dijo...

hola...
me parecio sumamente interesante su blog...trata el asunto desde una vista cientifica y conservadora muy buena sin caer en el amarillismo...me interesaria ver mas blogs de usted(es)...

bye nos leemos...

Anónimo dijo...

wenas me suelo poner en foros nadie2 por presentarme de alguna manera.
yo intento escribir una historia de fantasia (por no decir chapuceo una hist...) y quiero inspirarme en mitologia y demas. pero a lo q voy

lei por ai q los demonios salieron de que dios para comprobar como reaccionarian en la tierra sin su tutela envio a unos 200 angeles (o un numero parecido) a la tierra
después de un tiempo volvio y encontro q algunos habían tenido relaciones con humanas y asi q los desterro
y espero q les haya paliado algo la curiosidad

PD: apesar de mis faltas de ortografia va en serio lo de q escribo

Anónimo dijo...

Hola... lilith, creo que de una u otra manera tienes razón pero también considero que tu análisis no esta exento de errores demasiado gravitantes con respecto a lo que puedes sentir o no... La existencia del Demonio es real y creo que debemos respetarla al igual que la existencia de lo virtuoso. Tengo algunos texto que me fueron heredados en los que se expone lo siguiente... Odin, Buda, Yavhe controlaron la tierra en periodos distintos y quienes fueron sus demonios??? En que momento se mezclaron las especie para logra este rasgo demologioco??? Me gustaría ponerme en contacto contigo y analizar a fondo lo que expones siento que de una u otra forma podemos lograr una nivelasion de conocimientos muy interesante.